El golpe impacto directo de ammo HE con espoleta de contacto demostró constancia en su capacidad de destrucción de tanques. Impactos cercanos dañaron ruedas, orugas, armas y sistemas ópticos.

 Las explosiones aéreas de ammo HE con espoletas variables, dañaron cañones, destruyeron los sistemas ópticos, antenas y motores y inutilizaron cualquier cosa almacenada en el exterior del vehículo.

 La tercera prueba fue contra una fuerza que simulaba una unidad mecanizada norteamericana en posiciones defensivas. El área de blanco consistió en un área de defensa avanzada con una zanja antitanque de 250 mts de largo, campos de minas y obstáculos del alambre. La infantería fue desmontada y se les preparó posiciones con la cubierta superior. Los vehículos de combates y los tanques estaban en las posiciones favorables, en posiciones hull down y turret down.

 Para esta prueba 24 armas de 155 milímetros fueron utilizadas para alcanzar los criterios soviéticos de 50% de destrucción. Para lograr este efecto, el plan de fuego para cada una de las tres iteraciones de las pruebas requirieron 2.600 municiones HE con una mezcla de espoletas de impacto y variables. En cada iteración, el 50% de las posiciones de la posiciones de combate de la infantería fueron destruidos y el cerca de 50% del personal fueron heridos o matado. Los efectos fisiológicos y psicológicos sobre personales no pudieron ser medidos ya que las regulaciones del ejército prohíben usar seres humanos o animales en este tipo de pruebas. Sin embargo, investigaciones conducidas durante la I y II guerra mundial sobre personal desmotivado o poco entrenado indicaba que los soldados no hacían frente a concentraciones grandes de artillería. Esto fue confirmado durante la operación tormenta del Desierto con las rendiciones en masa de los soldados iraquíes.

 Además, durante la tercera prueba, el 50% de la infantería los vehículos IFV y tanques sufrieron daños, eso habría evitado que el movimiento o fuego, para así sacarlos de combate.  Además el humo y polvo causado por la munición HE redujo la capacidad de los tripulantes  IFV y tanques para adquirir blancos en largas distancias.

 Esta prueba demostró que un ataque de la artillería usando HE Standard era mucho más mortal contra los tanques y vehículos blindados que estimaciones de los datos de la eficacia de los el ejercito norteamericano había predicho. De acuerdo con los datos proporcionados en la segunda prueba, los modelos de predicción estaban cercanos a los resultados reales pero quedaron orientadas e el lado bajo del daño real y destrucción.